Un caballo de peluche con expresión triste, creado por error para celebrar el Año Nuevo Chino, se transformó en un fenómeno viral en redes sociales y en un inesperado éxito comercial. Lo que debía transmitir alegría terminó despertando ternura y humor, y hoy es uno de los juguetes más comentados de la temporada en Asia y Europa.



































