Días atrás, la Policía alemana descubrió un sótano oculto en una casa en la que vivió Christian Brueckner (43), el principal sospechoso por la desaparición de Madeleine McCann. Ahora el foco está puesto en otra propiedad donde residió el acusado, en la localidad de Braunschweig. Y lo que descolocó a todos fue el pedido de la actual dueña del inmueble, quien pidió a las autoridades que registren la zona porque "tiene pesadillas" relacionadas con el caso.
































