“Creo que el primer asesinato fue probablemente un punto de inflexión para los chimpancés. Sin duda fue un punto de inflexión para mí. El primatólogo Aaron Sandel estaba allí cuando un grupo de chimpancés mató a Erroll , un macho de bajo rango. Durante mucho tiempo, todos habían compartido un clan en la comunidad de Ngogo, Uganda. Pero el grupo había crecido demasiado, más de doscientos chimpancés, algo nunca antes visto. Y se habían dividido. Desde 2015, cada vez que se encontraban entre los árboles frutales, la tensión entre las facciones crecía. Hasta que en enero de 2018, tres varones del grupo occidental sujetaron a este chico de 15 años y acabaron con su vida a golpes y mordiscos. Los tres tenían pequeños trozos de carne de Erroll en la boca cuando yacía inerte entre las hojas. El ataque fue tan feroz que algunos de sus huesos quedaron expuestos.
































