El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijó este viernes las prioridades estratégicas de su administración ante el inicio de las conversaciones diplomáticas con Irán.
El mandatario estadounidense afirmó que el control atómico representa el "99 por ciento" de las negociaciones que se inician en Pakistán. Además, advirtió que el Estrecho de Ormuz será reabierto "con o sin cooperación" de Teherán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijó este viernes las prioridades estratégicas de su administración ante el inicio de las conversaciones diplomáticas con Irán.
En declaraciones realizadas en la Base Andrews, el jefe de Estado subrayó que el objetivo central de su comitiva es garantizar que la República Islámica no acceda a armamento nuclear, calificando este punto como el eje absoluto del posible acuerdo.
Respecto al bloqueo que Irán mantiene sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el comercio petrolero mundial, Trump se mostró optimista pero firme.
Aseguró que el canal se reabrirá "automáticamente" y "bastante pronto", sugiriendo que Estados Unidos posee los medios para garantizar el libre tránsito independientemente de la voluntad de las autoridades iraníes. "Si no avanza rápido, podremos resolverlo de una forma u otra", enfatizó el mandatario.
En vísperas de que el vicepresidente JD Vance encabece este sábado la delegación en territorio pakistaní, Trump mantuvo un discurso ambivalente entre la diplomacia y la fuerza.
Por un lado, expresó sus dudas sobre la veracidad de los compromisos de Teherán respecto al enriquecimiento de uranio. Por otro, advirtió que los buques de guerra estadounidenses ya están siendo abastecidos con "la mejor munición", listos para intervenir en caso de que la vía del diálogo no arroje resultados positivos en las próximas 24 horas.




