El agua avanzó sobre pueblos, rutas y viviendas en cuestión de horas, y convirtió a Daguestán en el epicentro de una emergencia climática que volvió a golpear al sur de Rusia con una violencia inusual. Videos difundidos en redes mostraron calles anegadas, caminos cortados y barrios enteros bajo el agua, en una postal de devastación que se repitió durante todo el fin de semana.



































