Ningún caso ha requerido hospitalización ni, mucho menos, ha resultado una fatalidad. Al menos por ahora. El Centro de Control de Envenenamientos de Nueva York, en el que entre otras circunstancias se supervisa la exposición de los ciudadanos a los productos químicos del hogar, recibió más de 30 llamadas de alerta en el periodo de las 18 horas posteriores a que el presidente Donald Trump sugiera la cura mágica contra el coronavirus de “inyectarse” desinfectantes, según confirmó este sábado el citado centro.
































