"Me sorprende que a algunas personas ni siquiera les importe, que ni siquiera piensen en el hecho de que, en cierta medida, esto podría conducir a la participación en una guerra debido a lo que estamos haciendo", expresó el canciller, tal como lo recoge Karnitschnig. "Scholz y sus compañeros escépticos socialdemócratas temen desde hace mucho tiempo que Kiev pueda utilizar cualquier misil guiado que Berlín envíe para atacar Moscú directamente. El Taurus, que normalmente se lanza desde la panza de un avión de combate, tiene un alcance de unos 500 kilómetros, lo que significa que un avión ucraniano que haga un breve desvío sobre la frontera norte del país podría poner a la capital rusa dentro de su alcance", comenta el artículo de Politico.