El "Fondo Jesús Divino Trabajador", impulsado por el Papa Francisco para los afectados por la crisis de la Covid-19, permitió ayudar a 2.500 personas a salir de la pobreza en su primer año de funcionamiento, gracias a los 1,7 millones de euros recaudados. Los resultados de este Fondo, que cumplió un año desde su puesta en marcha, se presentaron este miércoles en una conferencia en el Salón de los Emperadores del Vicariato de Roma.

































