Brasil cierra, al menos sobre el papel, uno de sus episodios más oscuros de los últimos tiempos. Con el 2,7% de la población mundial, suma más del 10% de los muertos por la covid-19. El ministerio de Salud anunció este domingo por la noche que decretará el fin de la emergencia sanitaria por la covid, una epidemia que ha matado a 660.000 brasileños entre acusaciones de negligencia e incompetencia contra el presidente Jair Bolsonaro y su Gobierno. La medida implica el fin de los mecanismos excepcionales implantados a causa de la pandemia para agilizar la autorización de vacunas o las compras sanitarias. Aún se ven algunas mascarillas en las calles, pero al aire libre y muchos establecimientos ya no son obligatorias.

































