La abogada argentina Agostina Páez volvió a hablar públicamente en Río de Janeiro, donde enfrenta una causa por injuria racial tras la difusión de un video que la muestra haciendo gestos racistas a personal de seguridad de un bar. La joven permanece con libertad ambulatoria y bajo medidas judiciales.
Páez sostuvo que se arrepiente, que no dimensionó el impacto del episodio y que el gesto se produjo en un contexto emocional. “Fue una reacción emocional”, dijo al referirse a lo ocurrido.
Tobillera electrónica y restricciones
Desde mediados de enero, según el derrotero judicial que se conoció públicamente, la abogada quedó impedida de abandonar Brasil. Primero le retuvieron el pasaporte y luego se dispuso el uso de una tobillera electrónica, además de otras obligaciones de control.
La defensa sostiene que su situación está monitoreada y que Páez se mantuvo a disposición de la Justicia desde el inicio del proceso. En ese marco, la imputación sigue abierta y el expediente continúa su curso en Río de Janeiro.
En su mensaje, la argentina también describió el clima que atraviesa a partir de la viralización del video y aseguró que recibió hostilidad y amenazas. “Estoy desesperada, estoy muerta de miedo”, expresó en un registro que circuló en las últimas horas.
“Lo que más quiero es volver”
El punto central de su exposición pública fue el pedido de regresar a la Argentina. Páez afirmó que su prioridad personal es poder retomar su vida en el país mientras el proceso continúa, y que el escenario actual la mantiene en un nivel de exposición que considera riesgoso.
En el marco de la causa, recordó que la situación judicial se agravó tras la repercusión que tomó el caso. A partir de allí, se dispusieron medidas restrictivas y un seguimiento permanente, con un esquema que no tiene un horizonte claro de finalización pública.
De acuerdo con lo informado por medios que siguen el expediente, la imputación por injuria racial en Brasil contempla penas de prisión y se tramita con criterios más estrictos que los de figuras similares en otros sistemas judiciales. En el caso de Páez, por ahora, la Justicia mantiene las condiciones de control.
Qué investiga la Justicia brasileña
El punto de partida del expediente es el video registrado en Río, que derivó en una intervención judicial y en una detención temporal antes de la concesión de la libertad ambulatoria. Desde entonces, el caso se transformó en un tema de alto impacto público, con debate social y mediático.
En paralelo, la investigación busca establecer el contexto completo del episodio y definir responsabilidades bajo la figura legal vigente en Brasil. Mientras tanto, la abogada permanece obligada a cumplir con las condiciones impuestas para evitar una medida más gravosa.
La familia y la defensa siguen el proceso de cerca. En ese escenario, Páez insiste en que el episodio no refleja una conducta habitual y remarca su arrepentimiento, al tiempo que pide que la causa avance sin que su seguridad personal quede expuesta por la repercusión del caso.