Este domingo, Irán anunció que no enviará a sus negociadores a la nueva ronda de conversaciones que se llevará a cabo en Islamabad, Pakistán.
Teherán calificó de "ilegal y criminal" la obstrucción marítima que afecta sus puertos, en medio de los diálogos en Pakistán, complicando el panorama sobre Ormuz. En paralelo, España insta a la UE a romper acuerdos con Israel.

Este domingo, Irán anunció que no enviará a sus negociadores a la nueva ronda de conversaciones que se llevará a cabo en Islamabad, Pakistán.
A través de medios vinculados a la Guardia Revolucionaria, comunicó que no participará de esos encuentros mientras persista el bloqueo naval estadounidense contra sus puertos y el Estrecho de Ormuz.
Por su parte, el presidente Donald Trump había anunciado, previamente, el envío de una delegación de alto nivel para el lunes 20, integrada por el vicepresidente JD Vance; el político y empresario Jared Kushner; y el inversor Steve Witkoff, con el fin de retomar el diálogo.
Estas mesas de diálogo buscan “alcanzar un acuerdo de paz en Medio Oriente", en el marco del conflicto bélico que se inició en febrero de este año. En Teherán, la capital de la República Islámica de Irán, calificaron el bloqueo marítimo como un acto "ilegal y criminal" y una violación del alto el fuego vigente, cuya tregua está próxima a expirar este miércoles 22.
El fin de semana pasado se celebró una primera ronda en Islamabad que terminó sin acuerdo debido a desacuerdos sobre la inclusión de Líbano en la tregua y exigencias nucleares. A pesar del anuncio de no enviar delegados presenciales, se difundió que continúa el intercambio de mensajes indirectos a través de Pakistán.
La decisión del régimen iraní se dio en paralelo de la comunicación de Donald Trump anunciando que las fuerzas navales de Estados Unidos interceptaron y tomaron el control del carguero iraní TOUSKA en el Golfo de Omán, luego de que la embarcación intentara atravesar el bloqueo marítimo impuesto por Washington en una de las rutas más sensibles del comercio internacional.
Según la versión difundida por el mandatario, el buque, de casi 900 pies de eslora y bajo sanciones del Tesoro norteamericano por antecedentes de actividades ilícitas, desoyó la advertencia emitida por el destructor USS Spruance, lo que derivó en una intervención directa sobre la sala de máquinas para detener su avance.
En tanto, España pedirá el martes a la Unión Europea que "rompa" su acuerdo de asociación con Israel, al considerar que el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu "viola el derecho internacional" con sus campañas bélicas, dijo este domingo el presidente Pedro Sánchez. Este quiso dejar claro que España es un "pueblo amigo" de Israel, pero insistió en que ello no implica compartir un "atropello" del derecho internacional que se está traduciendo en sufrimiento, dolor y muerte.
"Este martes, el Gobierno de España llevará a Europa la propuesta de que la Unión Europea rompa su acuerdo de asociación con Israel", porque "aquel gobierno que viola el derecho internacional y, por tanto, viola los principios y valores de la Unión Europea, no puede ser socio de la Unión Europea; es así de simple, así de sencillo", subrayó en un mitin de la precampaña electoral en la región de Andalucía.
El martes se reúnen en Bruselas los ministros de Asuntos Exteriores de los países miembros para analizar la guerra en Oriente Medio y Sánchez llamó a todos ellos a apoyar la propuesta española, volviendo a reivindicar su "no" a una guerra "ilegal" que supone un "inmenso error". "Por eso yo le pido a los que iniciaron esta guerra, que paren esta guerra y que paren los pies a Netanyahu", recalcó. La respuesta israelí no se ha hecho esperar.




