Solo lleva dos semanas en la Casa Blanca y la "FLOTUS (First Lady of the United States)" Jill Biden ya está marcando distancias con el legado de su predecesora en el cargo, Melania Trump. De hecho, su intención es ignorar por completo el poco trabajo realizado por la anterior Primera dama para retomar las políticas de bienestar social que inició su amiga Michelle Obama. Al menos eso es lo que se intuye tras la enorme pista que la esposa de Joe Biden acaba de dejar sobre cuáles serán los principales asuntos que marcarán su agenda política durante los próximos cuatro años.




































