Nicolás Maduro ingresó este lunes al juzgado para su primera audiencia en Estados Unidos, después de su captura y traslado a Nueva York. La escena fue la que suele reservarse para casos de alto voltaje político: tribunal federal en Manhattan, fuerte custodia y cámaras aguardando. Ante el juez Alvin K. Hellerstein, el líder venezolano negó las acusaciones. “Soy inocente, no soy culpable”, dijo en la sala.






























