En medio de una ola de calor abrasadora impulsada por el anticiclón africano, Italia atraviesa un verano marcado por la furia de mega granizadas sin precedentes. Fenómenos meteorológicos extremos con piedras de hielo del tamaño de naranjas y ráfagas de viento de hasta 120 km/h han golpeado en los últimos días al norte y centro del país mediterráneo, dejando decenas de heridos, daños multimillonarios en vehículos e infraestructura, y destruyendo amplias hectáreas de producción agrícola.



































