El 20 de febrero de 2025 terminó de confirmarse lo que ya era evidente. Todo el mundo pudo observar, en vivo y en directo -como se dice en la jerga televisiva-, el proyecto deshumanizador terrorista que ha llevado adelante el grupo Hamás en la Franja de Gaza. Formando parte del intercambio de secuestrados, un hombre y una mamá con sus dos hijos pequeños todos muertos, fueron devueltos a Israel.


































