Rusia lanzó un "ataque masivo" con más de 600 misiles y drones sobre territorio ucraniano durante la noche del viernes, causando la muerte de al menos tres personas en la ciudad de Dnipró y dejando decenas de heridos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el asalto, asegurando que no tiene justificación militar y que solo busca "aterrorizar a civiles".




































