Ocho muertos y una cantidad no precisada de heridos fue el saldo que dejó una jornada teñida de violencia en Ecuador, con epicentro en Guayaquil, donde tras varios atentados, la toma de un canal de TV y la entrada de pandilleros armados al campus de la Universidad Nacional para secuestrar a estudiantes y profesores, el presidente Daniel Noboa ordenó a las Fuerzas Armadas a "ejecutar operaciones militares para neutralizar a estos grupos”, a los que identificó como narcoterroristas.


































