Nepal atraviesa una emergencia de enormes dimensiones después de que una gigantesca crecida arrasara comunidades, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas en el norte del país, cerca de la frontera con China. La tragedia comenzó el 26 de agosto y, más de una semana después, las tareas de búsqueda y rescate continúan en medio de condiciones extremadamente difíciles.

































