Una violenta riada golpeó este miércoles una zona montañosa ubicada en la frontera entre Nepal y el Tíbet y dejó al menos 22 personas muertas y cientos de desaparecidos, según los últimos datos difundidos por las autoridades nepalíes. La crecida arrasó viviendas, caminos, vehículos y parte de la infraestructura de una región atravesada por importantes rutas de comunicación entre Nepal y China.


































