El papa León XIV pidió este domingo a los responsables del conflicto en Medio Oriente que pongan fin a las hostilidades, tras denunciar la "atroz violencia" que sufren los pueblos de la región desde hace dos semanas.
Tras rezar el Ángelus desde el estudio del Palacio Apostólico, el Sumo Pontífice hizo un llamamiento a los gobiernos implicados en la escalada bélica en la región. Pidió que se retome el diálogo entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El papa León XIV pidió este domingo a los responsables del conflicto en Medio Oriente que pongan fin a las hostilidades, tras denunciar la "atroz violencia" que sufren los pueblos de la región desde hace dos semanas.
"En nombre de los cristianos de Medio Oriente y todas las personas de buena voluntad, hago un llamado a los responsables de este conflicto: alto al fuego", expresó el Sumo Pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico.
"Es imprescindible reabrir las vías del diálogo. La violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos", sostuvo tras rezar el Ángelus desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico el cuarto domingo de Cuaresma.
León XIV denunció que desde hace dos semanas los pueblos de la región "sufren la atroz violencia de la guerra" y "miles de personas inocentes han muerto y muchísimas más se han visto obligadas a abandonar sus hogares".
El enfrentamiento bélico ha experimentado un nuevo recrudecimiento de la violencia desde el 28 de febrero, día en que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar conjunto contra Irán provocando la muerte de más de 1200 personas hasta la fecha, entre ellas al menos 200 niños.
Asimismo, el Sumo Pontífice expresó la "gran preocupación" del Vaticano por la situación en Líbano, país al que viajó el pasado diciembre como parte de su primer viaje internacional y donde esta semana un sacerdote maronita murió tras ser alcanzado por un proyectil durante un bombardeo.
"Espero que existan vías de diálogo que puedan apoyar a las autoridades del país en la implementación de soluciones duraderas a la grave crisis actual, en beneficio de todos los libaneses", sostuvo León XIV.
Finalmente, elevó "un sincero llamamiento a sustituir el uso de las armas por el diálogo, que es el único que puede garantizar la paz que anhelan todos los pueblos".
Cerrando con un llamamiento a la paz. "En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego! Es imprescindible reabrir las vías del diálogo. La violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos".




