La República Popular China ha trazado las coordenadas de su desarrollo para los próximos cinco años.
La Asamblea Nacional Popular ratificó la hoja de ruta económica del Partido Comunista. En diálogo con CyD Litoral, el analista Joaquín Bernardis advirtió sobre la intención de Beijing de lograr el autoabastecimiento agrícola, lo que podría impactar directamente en las economías sudamericanas.

La República Popular China ha trazado las coordenadas de su desarrollo para los próximos cinco años.
La Asamblea Nacional Popular aprobó el pasado jueves el 15º Plan Quinquenal, un documento estratégico que, según explicó el analista internacional Joaquín Bernardis en CyD Litoral, mantiene la tradición iniciada en 1953 de alinear a todo el vasto territorio bajo un mando centralizado para garantizar la integración y la gobernabilidad.
Este nuevo plan, que proyecta metas hasta el año 2030, no busca un crecimiento explosivo en cantidad, sino en calidad. Bernardis señaló que el objetivo del PBI se sitúa entre el 4,5% y el 5%, manteniendo la línea de los últimos años, pero con un enfoque radical en la modernización de su matriz productiva y la seguridad nacional.
Uno de los pilares del proyecto es la transformación digital. China aspira a que más del 12% de sus ingresos anuales provengan del sector digital, incluyendo biotecnología, economía del conocimiento e Inteligencia Artificial (IA).
"Claramente van a buscar que la inteligencia artificial permee a toda la industria china para aumentar la eficiencia", detalló Bernardis. El especialista aclaró que, a diferencia del uso cotidiano que le damos los usuarios particulares, Beijing se enfocará en la IA aplicada a procesos corporativos y fabriles.
Este avance busca replicar el éxito de los vehículos eléctricos chinos, generando una mayor preponderancia global en software y eficiencia operativa que ya despierta recelos en los mercados internacionales.
Quizás el punto más sensible para la región rioplatense sea la búsqueda china de abastecimiento de insumos críticos. Bernardis advirtió sobre un cambio de paradigma en la seguridad alimentaria del gigante asiático que podría golpear a los países sudamericanos.
"China busca que, por ejemplo, la soja que hoy importa empiece a ser producida de manera interna mediante nuevas patentes modificadas genéticamente, más eficientes bajo el clima chino", explicó el analista.
Si bien hoy a Beijing le resulta más barato importar la oleaginosa de países como Argentina o Brasil, la lógica de mediano plazo es el autoabastecimiento. "Si logran producir sus propios productos agrícolas internamente, esto afectará seriamente a todos los países de Sudamérica", sentenció.
Más allá de las cifras macroeconómicas, el 15º Plan Quinquenal tiene un trasfondo social profundo. El Partido Comunista Chino (PCCh) busca que el crecimiento económico comience a "irrigarse" de manera más equitativa en la sociedad para garantizar la estabilidad política de cara al centenario de la República en 2049.
"El gran tema del círculo político chino es cómo lograr que este bienestar llegue a la mayor cantidad de la población para garantizar la gobernabilidad", concluyó Bernardis.
En un contexto internacional crítico y de diversificación de fuentes energéticas, China apuesta a la estabilidad interna como escudo ante las turbulencias externas, reafirmando un modelo de calidad sobre cantidad que redefine su relación comercial con el resto del mundo.




