El mayor fabricante de condones de Europa, CPR GmbH, con sede en Alemania, se declaró insolvente por el efecto de las sanciones occidentales contra Moscú. La respuesta del Kremlin a la escalada financiera de los países de la OTAN cortó los acuerdos económicos en euros, que ahora deben hacerse en rublos. La empresa, que fabrica 210 millones de condones por año, ahora está intervenida por quiebra.




































