Los días 28 y 29 de julio pasados, en la ciudad de San Petersburgo, se realizó la última cumbre Rusia-África, una reunión que en un primer momento quedó un poco opacada por el golpe de Estado en Níger –ocurrido poco antes, el 26 de julio para ser más precisos- un hecho que recibió más trascendencia y titulares en los medios occidentales.


































