Según recogía ayer The Times, la monarca le habría pedido a su nieto que ese día asista al tradicional servicio religioso que se celebra en la abadía de Westminster para rendir homenaje a esa mancomunidad de países. Un ruego que difícilmente podrán rechazar los duques de Sussex si tenemos en cuenta que han elegido como nuevo hogar uno de los territorios de la Commonwealth, Canadá. De hecho, el último compromiso oficial que llevó a cabo Meghan fue una visita a la casa de Canadá de Londres.

































