El rey emérito tiene tres investigaciones abiertas por la Fiscalía Anticorrupción, que no ha presentado ninguna querella ante el Supremo, ni ha archivado ninguna de ellas. La primera de ellas es por el cobro de 100 millones de euros como comisión por la rebaja que consiguió para la familia real saudí en la oferta de las empresas españolas en la construcción del AVE a La Meca, la oferta ganadora. La segunda es por los pagos de viajes y regalos con las tarjetas bancarias con fondos opacos del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause, con intereses en España. De estas tarjetas no se habrían beneficiado los actuales reyes, Felipe VI y Letizia, según ha trascendido.