Cardoso, a través de su oficina de prensa, adelantó a Télam que también planteará que los turistas brasileños y argentinos que lleguen a Uruguay -que en 2019 superaron los 2,2 millones de personas que gastaron más de 1.250 millones de dólares- puedan llegar en vehículos propios, algo que por el momento no está permitido.































