La escena es conmovedora. Viktor alza a Oksana y la hace girar por una de las salas de un hospital de Lviv, en la frontera con Polonia. La joven, de 23 años, lleva su vestido de novia y muestra todo el horror de la guerra de Ucrania: perdió sus piernas y cuatro dedos de la mano derecha al pisar una mina antipersona rusa.
































