Una amenaza de bomba generó este jueves un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso de la Nación en la ciudad de Buenos Aires.
Una advertencia activó este jueves por la tarde un despliegue de la Policía Federal y equipos antiexplosivos en el Palacio Legislativo: se restringieron accesos, se inspeccionaron sectores internos y el perímetro, y finalmente se descartó la presencia de artefactos.

Una amenaza de bomba generó este jueves un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso de la Nación en la ciudad de Buenos Aires.
La alerta se conoció el jueves 12 de marzo y derivó en un procedimiento preventivo en las inmediaciones del Congreso, con participación de la Brigada de Explosivos y apoyo de móviles de la División Delitos Constitucionales y personal de Canes de la Policía Federal Argentina.
Durante la inspección, las fuerzas mantuvieron controlado el perímetro y restringido el ingreso al edificio mientras se revisaban accesos, oficinas y áreas comunes. El resultado fue negativo: no se detectaron explosivos y se trató de una falsa alarma.
Fuentes citadas por medios locales indicaron que la amenaza se detectó a través del sistema trunking (intercepción de comunicaciones de radiocomunicaciones móviles), lo que disparó el aviso al 911 y el posterior traslado del procedimiento a la jurisdicción federal por tratarse del Congreso.
En esa reconstrucción, se remarcó que no hubo evacuación general porque la advertencia estuvo vinculada a un sector exterior, aunque sí se aplicaron restricciones y controles hasta completar la revisión.
El episodio ocurrió horas después de que la AMIA denunciara una amenaza recibida por correo electrónico, que también motivó inspecciones preventivas con resultado negativo, según reportes periodísticos.
En el caso del Congreso, la intervención cerró con el operativo finalizado y la normalización progresiva del acceso, mientras se releva la información disponible para determinar el origen de la advertencia.




