El silencio de la tarde en la localidad bonaerense de Merlo se vio interrumpido por un sonido que nadie esperaba encontrar entre los residuos. Eran cerca de las 14 horas cuando un vecino, alertado por un llanto persistente que creía de un animal, se topó con una realidad desgarradora: dentro de una bolsa de residuos, envuelto en una manta precaria, se encontraba un bebé recién nacido.


































