La devoción al Gaucho Antonio Gil reunió este viernes en Mercedes (Corrientes) a más de 300.000 personas. Luego de un doble homicio en agosto del año pasado en el lugar, por primera vez, la postal no fue la de las casillas que rodeaban al santo popular, sino la de sus escombros. Durante la festividad que recibe a devotos de todo el país no hubo pase sanitario y los protocolos anticovid se olvidaron.



































