En invierno, el fenómeno de lagrimear los ojos puede ser bastante común y está influenciado por varios factores ambientales y fisiológicos. Las lágrimas son esenciales para mantener la salud ocular al ayudar a lubricar, limpiar y proteger la superficie del ojo. Sin embargo, cuando lagrimeamos en exceso en invierno, puede deberse a varias razones.
































