A menudo, las soluciones más eficaces para los problemas cotidianos —desde una planta que no florece hasta un olor persistente en la cocina— no se encuentran en la góndola de un supermercado, sino en el tacho de compostaje. La combinación de cáscara de banana y vinagre es, quizás, el secreto mejor guardado de los entusiastas de la jardinería orgánica y la limpieza natural.

































