La alfombra roja de los Óscar y su 'after party' siempre han sido el termómetro definitivo de la cultura visual, y la edición 2026 pasará a la historia como el momento en que Hollywood decidió "casarse" consigo mismo. Lo que a simple vista parecía una coincidencia de vestuario, es en realidad la convergencia de dos fuerzas imparables en la industria del diseño: el fenómeno viral del bridalcore y la autoridad cromática de Pantone, que este año coronó al "Cloud Dancer" como el tono de la temporada.
































