El mundo del maquillaje continúa apostando por estilos frescos, luminosos y con apariencia natural. Entre las tendencias que ganaron popularidad aparece popsicle lips, una técnica inspirada en el efecto que queda en los labios después de comer un helado de agua: un centro con color más intenso, bordes difuminados y una sensación de hidratación que aporta volumen visual.



































