Tal como se preveía, el excéntrico sultán Ibrahim Sultan Iskandar de Johor fue elegido este viernes como nuevo rey de Malasia. La pujante nación del sudeste asiático, de 37 millones de habitantes, tiene un sistema político único en el mundo, ya que se trata de una Monarquía parlamentaria electiva rotatoria en la que el soberano que ejerce la Jefatura del Estado lo hace por mandatos de cinco años, tras ser elegido para el cargo en una votación en la que participan los nueve sultanes con los que cuenta la confederación.

































