En los últimos años, las tendencias deportivas demostraron que no todo se trata de entrenar con la máxima intensidad ni de alcanzar un estado de agotamiento extremo para obtener resultados. Dentro de ese panorama surge con fuerza el slow training, una modalidad que propone trabajar el cuerpo desde la conciencia, la precisión y la lentitud en la ejecución de los movimientos.




































