Por mi edad (74) y por una de mis últimas experiencias me he convencido, inequívocamente, de que ya pertenezco a la categoría de los "viejos". Ese ámbito donde sobran los conocimientos pero escasean las habilidades físicas y mentales. Soy una suerte de graduado, en varios órdenes de la vida, que se desempeña a medias.

































