La crisis que atravesó el Servicio de Cardiología del Hospital de Niños Orlando Alassia, por su baja transitoria como centro tratante de cardiopatías congénitas de baja complejidad, es una oportunidad para fortalecerlo. Y hay un plazo para hacerlo: durante los próximos 6 meses, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de Nación realizará dos auditorías para analizar si puede recuperar su estatus como centro tratante (nunca lo perdió como centro de diagnóstico y referencia) y recibir los fondos del programa nacional de cardiopatías congénitas que permiten financiar hasta un 80% de las intervenciones.




































