Este artista, nacido en 1716 y fallecido en 1785, tuvo un significativo reconocimiento artístico en el siglo "de las luces". En 1741, con la presentación de su obra en mármol "Mercurio ajustando sus sandalias aladas", logró su ingreso a la rigurosa y restrictiva Academia Real de Pintura y Escultura, fundada en 1648. Con ese logro se convertía en proveedor de arte de la realeza y la nobleza. Sin embargo, su trabajo más notorio, el que más dio que hablar en medio de un gran revuelo, fue la escultura, realizada en mármol blanco (1776), de la figura de un Voltaire anciano, magro y desnudo. Era la primera vez que en Francia se representaba a un personaje vivo, y nada menos que al filósofo cuyos razonamientos habían echado sal en las fisuras conceptuales de un mundo pretendidamente fijo y eterno. Fue el mayor atrevimiento de un artista ceñido a los cánones de la academia, enfatizado en una talla moderna y anticipatoria de los tiempos por venir. Quizás simbolizara el triunfo del pensamiento sobre la materia o la desnudez propia de lo que nace. Lo cierto es que Voltaire, aun con algunas dudas iniciales, se mostró complacido por la interpretación de Pigalle, y su gesto de explícito apoyo a la libertad artística expresa la que él reclamaba para sus escritos.