I – Una marcada voracidad de las noticias o del vértigo de los hechos que motivan noticias, hace que algunos temas fundamentales vayan quedando debajo de otros y así sucesivamente, al punto que se pierden en la memoria y lo que fue "tapa" ya no ocupa ni siquiera algunos pocos centímetros de alguna columna perdida de algún listín. El tema no es secundario y mucho menos ahora. Al menos en una de las derivas: los recursos para las campañas proselitistas.




































