Las dos medidas que cuestionan son, en primer término, la no fijación del precio de referencia por parte de la secretaría de Energía de la Nación para el precio de los biocombustibles que, según dicen en base a versiones, se autorizaría a partir del 15 de noviembre y no del 1 de noviembre, mientras autorizó a las petroleras a recomponer sus precios desde el 3 de noviembre, perjudicándolos. En segundo término, la reedición del dólar soja disparó los precios del principal insumo, al mismo tiempo que el gobierno acuerda con las petroleras que los precios hasta marzo no podrán aumentar más del 4%, en un contexto donde la devaluación mensual supera el 7%.