¡Buenas noticias!, ¿hay alguien que no quiera recibirlas? "Como el agua fresca a la garganta reseca son las buenas noticias desde lejanas tierras", dice un antiquísimo proverbio. Según la RAE, "evangelio" proviene del latín evangelĭum, y éste del griego εὐαγγέλιον, euangélion; propiamente: "buena nueva".

































