Marcar territorio es una acción instintiva de los organismos vivos, en general mediante secreciones. Lo hace casi toda la gama animal, incluidos los seres humanos que, desde la noche de los tiempos, han utilizado distintas maneras de señalar su presencia en un espacio determinado. Ese mensaje puede ser respetado o ignorado, situación, esta última, que a menudo ha encendido la chispa de la violencia entre grupos, primero, y naciones, después, causa detonante de guerras, migraciones y exterminios a lo largo de la historia.


































