Flanqueando precisamente al Día del Estudiante, lo que sugiere una maquiavélica programación, los pasados días 20 y 22 de septiembre, martes y jueves, no hubo clases en las escuelas públicas. Porque había huelga, paro docente. La semana siguiente tampoco hubo clases públicas durante los tres días que precedieron a nuestro patrono San Jerónimo, con igual argumento, lo que al parecer confirma lo maquiavélico del calendario.





































