Hay dos equipos de fútbol que tienen mucho arraigo, que consiguen afectos en diferentes sitios del país. Son porteños, es decir, con el puerto de Buenos Aires como referencia geográfica e histórica; ser hincha de Colón de Santa Fe me eximió de enamorarme de alguno de ellos. Hay otros. Acá, allá, extendidos en el país. Una pasión que antes condicionaba los domingos, ahora cualquier día.




































