* San Nicolás de Bari. Es el obispo católico que originó la llegada de Papá Noel. Nació en la hoy Turquía en el siglo IV, en el seno de una familia muy rica. Cuando heredó esa gran fortuna, la usó para socorrer a los pobres, los inválidos, los niños. Ya obispo, se enteró que un hombre, padre de tres hijas, no las podía casar por falta de dote. Pasando una noche por enfrente de la casa, vio a una de ellas, llorando, mientras zurcía los calcetines que dejó colgados en la ventana. Nicolás aprovechó la oportunidad, fue a buscar varias monedas de oro que colocó dentro del calcetín. Para que las jóvenes no se dedicaran a la prostitución a la muerte de su padre, repitió con las otras dos el mismo gesto. Pero la tercera es la vencida y el padre lo vio. Aunque pidió que guardara el secreto, se corrió la voz y entonces se supo quién era el benefactor de tantos episodios extraños. Pero además, fue la mano que realizó varios milagros.