Allá por el año 2000, de cada mil bebés que nacían en el mundo, 76 morían antes de cumplir los 5 años. Ahora, en cambio, son muchos más los que llegan al quinto cumpleaños. Ahora son 37, de cada mil, los que mueren. La mortalidad infantil de menores de 5 años, entonces, se ha reducido a la mitad.



































