Juan Parra del Riego (Huancayo, 1894–Montevideo, 1925) publicó "Himnos del cielo y de los ferrocarriles" en 1925, poco antes de su muerte por tuberculosis, a los 30 años. Esta obra, redescubierta con creciente interés crítico, constituye una singular fusión de modernismo tardío y vanguardia futurista: un canto exaltado al movimiento, la velocidad, la tecnología y el espíritu humano. El poemario destaca por su tono oratorio y rítmico, casi ceremonial, en el que trenes, aviones y multitudes devienen símbolos de una energía vital y colectiva. Su lenguaje, exuberante y musical, se sitúa en las antípodas de la contención lírica, apostando por una poética del exceso y la exaltación.


































