La aparición del hombre ha producido modificaciones en el planeta. La necesidad de conquistar y dominar el territorio y su naturaleza, han hecho que este avance sobre el paisaje natural y su esencia naturalmente social haya gestado el sistema de ciudades en toda la órbita. En principio, las agrupaciones de hombres fueron nómades, recorriendo el territorio, viviendo en chozas o al aire libre, hasta que agotaban los recursos y se trasladaban a otra zona, y así sucesivamente. Con el tiempo y la aparición de los recolectores comenzó el sedentarismo, siendo allí donde aparecen las primeras comunidades organizadas.


































