Las dos nenas llegaron en avión cuando no tenían ni un mes. Hoy tienen mes y medio, y ya están separadas. El caso era complejo, y nadie en el hospital tenía experiencia, pero todos tenían buena voluntad, buena onda, manos hábiles, conocimientos y ganas de tener más, espíritu de consenso y la necesaria tecnología. Habían nacido en Mauritania, que es un país pobre e islámico del norte de África. El sistema sanitario es aquí mínimo.



































